El Gabinete de Comunicación de la Presidencia ha publicado recientemente, en páginas completas de los más importantes periódicos de circulación nacional, una serie de artículos bajo el título “Hechos, no palabras”.
Si usted no es dado a leer los diarios, sepa que el contenido de la serie propagandística también se reproduce, con la misma frase estridente como estandarte, en programas televisivos.
En cada entrega el Gobierno compara el comportamiento que tuvo el precio de un artículo de la canasta básica durante la gestión de Hipólito Mejía (2000-2004), de nuevo candidato presidencial por el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), con el registro de precios del mismo artículo durante las dos últimas gestiones de Leonel Fernández y el Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
¿Para qué el Presidente aprobó este paquete de propaganda política? ¿Para educar a la población en materia de observación microeconómica? ¿Para explicar a los diferentes sectores de la sociedad la utilidad histórica de archivar los precios del plátano, el arroz, los huevos, la leche, el aceite o la habichuela? ¿Cree usted que el excelentísimo Presidente de la República pretende dar un informe de rendición de cuentas agostero desde las alturas de septiembre?
Si usted no se ofende, permítame concluir que no. Y asegurar que de modo grosero la Presidencia montó una campaña mediática para responder a las críticas de campaña del candidato de la oposición, quien, como hiciera Fernández en el 2004, comenzó a lanzar a sus seguidores las preguntas populistas y sacadas de contexto “¿quién te subió el arroz?”, “¿quién te subió el pollo?”, “¿quién te subió los huevos?”...
Parece que antes de dejar el Palacio el líder decidió usar el equipo oficial de comunicaciones para defender su imagen ¿y la de su partido?
Esa campaña de defensa, sin embargo, no se despliega con dinero particular del mandatario, ni con fondos de ahorro del PLD. Según el cabezal de las publicaciones, el Gobierno se hace responsable del pago de los espacios impresos y audiovisuales.
¿Cuántos recursos nuestros se van en esa limpieza de imagen pre-salida del Palacio? Le dejo dos datos para que haga su propia inducción. Publicar una página completa, a blanco y negro, en un solo periódico, puede costar cerca de RD$160 mil. Una cuña o anuncio de 30 segundos en un noticiario nocturno se oferta hasta en RD$33 mil. ¿Sabe cuántas veces el Gobierno ha pasado “Hechos, no palabras” por canales televisivos y páginas de la prensa nacional? El derroche es vergonzoso y descarado, aunque compañeros periodistas insistan en decir que eso no es nada, porque “esos son chelitos”.
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